Église Unie du Canada

CAMINO DE EMAÚS

Nuestra misión aquí y ahora


CAMINO DE EMAUS DE L'ÉGLISE UNIE

Nuestra misión se incluye en la misión de Jesús. Es hacer la voluntad del Padre, es entrar en la acción del Espíritu Santo. El Espíritu que siempre nos está motivando, para "anunciar las buenas noticias a los empobrecidos"; para anunciar el Evangelio de Jesucristo y las maravillas que Dios siempre realiza. Al mismo tiempo, también nos mueve a denunciar las obras del mal, es decir, aquellas cosas que se oponen a la voluntad de Dios.

Nuestra misión se propone proclamar el reino de Dios y su justicia. La misión de Jesús es por el reino de Dios. El reino de Dios se hace presente en Jesús mismo. A Dios nadie lo ha visto. Al Amor nadie lo ha visto. Dios, por su Espíritu, se hace visible en Jesucristo. El mismo Jesús nos dice "el que me ve a mí, ve a mi Padre". La Palabra de Dios ha tomado cuerpo. El reino de Dios tiene un rostro y un nombre: Jesús de Nazaret.

Nuestra misión no busca apoyarse sólo sobre capacidades humanas, no se sostiene sobre los " sabios y entendidos ", sino sobre el poder de Dios. Éste se manifiesta principalmente en los " pequeños " de la sociedad : los empobrecidos, los excluidos y la gente sencilla. El poder del resucitado está en el servicio, en el amor y en la vida.

Nuestra misión quiere ser signo del reino de Dios. Esto significa: distinguir y favorecer los signos de la fuerza de Dios que actúa en la historia de la humanidad; ser testigos y ser profetas que analizan esos signos de los tiempos y, guiados por el Espíritu, anunciar y denunciar, lo bueno y lo malo, la vida y la muerte, para la transformación de la sociedad.

Nuestra misión es un movimiento, es un camino que atraviesa al pueblo y, al mismo tiempo, es un camino que el pueblo atraviesa. Quiere ser un canal que comunica, de manera viva, los valores del Evangelio de Jesús. Quiere ser un lugar de encuentros comunitarios y de encuentros personales. Desea entregar solidaridad, comunión y motivación para seguir caminando en la esperanza. Quiere ser sólo un camino abierto, no un estadio cerrado ni una iglesia triunfalista. Quiere ser un camino sin barreras para otros, para que vayan encontrando sus propias sendas que los conduzcan directamente a Dios a través de Jesucristo que es el Camino, la Verdad y la Vida.

Nuestra misión quiere aliviar el caminar de los que pasan por nuestro camino. Por eso tiene en cuenta sus angustias, sufrimientos y problemas; sus esperanzas y alegrías. Por eso busca conocer sus raíces culturales. De esta manera desea servir a quienes necesitan una acción solidaria para seguir adelante.

Nuestra misión quiere dar testimonio de Jesús, como un servicio cristiano, inteligente y respetuoso, para los latinoamericanos en Montreal. Buscamos cumplir la voluntad de Dios aquí y ahora. Como movimiento, como eucaristía, para que en común-unión, podamos caminar juntos, apoyándonos unos a otros, antes de continuar por rutas iguales o diferentes, pero siempre unidos en Cristo.

Nuestra misión quiere ser fiel a los valores del reino que Jesús nos enseñó. La evangelización es, al mismo tiempo, un compromiso social. Compromiso con la paz, con los derechos humanos, con la dignidad de la gente, con la equidad distributiva y con los cambios necesarios para un mundo y una sociedad fraternales.

Nuestra misión sabe que tiene una tarea inmensa por delante, una tarea que humanamente es imposible. Se requiere la fe en Dios de la historia, en Jesús de Nazaret, el Resucitado. Nuestra acción y reflexión exige disponibilidad al Espíritu de Dios. Esto significa no sólo saber dar, sino saber recibir. Es tener capacidad para aprender y no apropiarse de la voz de aquellos que la sociedad quiere hacer callar.

Nuestra misión está en la búsqueda de servir a la Iglesia como asamblea de los cristianos. La creatividad del Espíritu nos hace avanzar en la unidad y en la renovación de la comunidad cristiana, como signo del reino de Dios para los tiempos en que vivimos. Buscamos reforzar la fe en Cristo. El desafío que se vive hoy, en una sociedad de un materialismo estúpido, llena de ídolos engañosos, es poner la fe en Jesús resucitado y su Evangelio. Nuestra misión quiere marchar en comunidad hacia un mundo nuevo. Ser levadura en la masa. Ser semilla de árboles que crecerán y darán buenos frutos en otros campos, no importa cuáles.

Nuestra misión desea que los que pasen por este Camino de Emaús sientan que son tocados por el Espíritu, para continuar, de alguna manera, la misión de Jesús. Para que sientan el llamado de Jesús: "Vengan, síganme". No para meterlos en una red; no para guardarlos, separados del mundo; no para mostrar una gran pesca; sino para liberarlos; para que vayan por sus propios caminos, haciendo un mundo nuevo con los valores del Evangelio.



Camino de Emaús