Al comienzo,
Jesús atraía a las multitudes.
El pueblo vibraba
con él.
Ahora, al final,
termina prácticamente solo.
El último
discurso tiene
un auditorio
de cuatro personas.
¿Cómo
enetender este fracaso?
Por su modo de
ser, de actuar y de enseñar, Jesús incomodaba, suscitaba
interrogantes.
Las personas
intentaban comprenderlo partiendo de las
cosas que ya
conocían y creían.
Intentaban situarlo
y encuadrarlo dentro de los criterios que les eran
familiares: las
leyes y tradiciones del país.
Pero eran criterios
insuficientes.
Jesús
no entraba en ese esquema.
Era superior.
¿Quién
era Jesús
para todo ese pueblo?
¿Qué
idea se formaron de él? El
pueblo.
Reconocía
la novedad que Jesús traía, veía la diferencia
entre él
y los escribas y fariseos, y manifestaba su admiración...
pero
no descubrió
la identidad de Jesús.
Los parientes.
No sabían
bien qué pensar de Jesús. Creían que estaba
loco.
Lo conocían
desde pequeño y nunca aceptaron que se saliese de sus
criterios.
Las autoridades.
Amenazadas en su poder por la popularidad de Jesús y su
mensaje, le condenaron
en nombre de la tradición y de las leyes del país.
Jesús
no se sometía al juicio de las autoridades ni dependía
de su
benevolencia.
Y decidieron matarlo.
Las normas y
leyes vigentes
declaraban a
Jesús como transgresor.
En nombre de
la tradición y de la ley
fue apresado y declarado reo de muerte.
Los discípulos.
Para los discípulos no fue fácil.
Siguiendo a
Jesús acabarás
sin el apoyo de los sacerdotes, sin la seguridad ni el amparo de
las leyes de
los fariseos, sin la protección de la doctrina oficial de
los escribas,
sin las ventajas que podrías recibir de los ricos saduceos.
Siguiendo a
Jesús acabarás entre pobres y excluídos, que
no tienen dinero ni
poder y, al final, terminarás en el Calvario. ¿Qué
te parece la idea?
Para los discípulos
no fue fácil.
O seguían
la opinión de la mayoría, negando
a Jesús, o creían en él, formando parte de
la oposición.
¡No
quedaba otra
alternativa! Y por increible que parezca, después de haber
convivido tanto
tiempo con Jesús y de haber recibido tantas enseñanzas,
al final, los
discípulos continuaban como ciegos que “tienen ojos y no
ven”.
Es el encuentro
con Jesús, después de su muerte en la cruz, resucitado,
y con
la fuerza del Espíritu, que los discípulos ven claro.
Jesús
no cabe en ningún esquema ni en ningún título.
Algunos esperaban
que fuera el “Santo de Dios”, o sea, el Sumo Sacerdote.
Muchos esperaban
que fuese “hijo de David”. Mucha gente esperaba que
fuera el “Rey
de los judíos”.
Otros tantos
que fuera el “Mesías”.
Algunos
lo llamaban “Hijo
de Dios”.
En resumidas
cuentas
¿quién
es Jesús?
Jesús
utilizaba para sí constantemente el nombre de “Hijo del hombre”.
La
misión
del Hijo del Hombre es la misión del pueblo de Dios.
La clave para
entender a Jesús
es la de Hijo del hombre e Hijo de Dios.
Puede también
ser la clave
para comprender el sentido de la creación y nuestra
existencia .
Puede ser la
fuerza del Espíritu que animó a los
discípulos.